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Cultura y Entretenimiento

¡Una noche intensa con The Adicts!

TONO TV

Bajo el cobijo de una nebulosa carpa circense con preámbulo de feria ambulante, fue como los alaridos de los fanáticos nacieron gradualmente en la Carpa Astros a la espera de la entrega total que The Adicts nos tenía preparada la noche del pasado domingo 05 de junio.

Ante una desesperanza que crecía conforme pasaban los minutos, fuimos espectadores de tres bandas de punk nacionales cuya calidad y apego con el público era más evidente según avanzaban… una hora y media de teloneros (Vulva, Konflicto de Libertad, Garrobos) era lo que no teníamos contemplado, y mucho menos los más de 60 minutos que el staff de la banda principal tenía agendados para los arreglos pertinentes de un set que pronto cobraría vida.

Con cada nuevo juego de luces y humaredas, los asistentes se hacían cargo de que las oleadas humanas vibraran con fuerza a merced de un escenario que parecía nunca habitarse por los británicos. Las nueve con cuarenta de la noche cuando, al fin, las luces bajaron para renacer tan rápidamente que ya éramos una gran masa sin extremidades presionada por las emociones generadas al tomar los integrantes sus lugares; y con halos misteriosos, esperábamos la culminación de Monkey hacia su micrófono mientras descubría levemente su ya conocido rostro de pantomimaexplotaron las notas y se dio la lluvia de cuadros oropeles como en acto de magia, naipes volando y despersonalizados todos entre un público que resonaba al unísono con tres canciones al hilo que no daban cabida a ningún respiro.

Entre sudores propios y ajenos, cervezas volando y cortinas de humo clandestino (ya fuera tabaco, ya fuera otra cosa), se iban las interpretaciones como agua que resbala por las manos y alcanzábamos lentamente el final de una noche que nos aceleró el ritmo cardíaco: el vocalista trepando una de las columnas del recinto como acto de trapecista o burbujas volando entre pelotas de playa gigantes que cayeron del cielo.

Fue Viva La Revolution la penúltima pieza del concierto y una de las más coreadas de la noche, pues anunciaba el prestigio del espectáculo, y con el orgullo de pisar escenario nacional, la banda se vistió entre el tricolor de nuestra bandera al mismo tiempo que sonaba You’ll Never Walk Alone, éxito que cerraría la noche con una despedida tan sencilla que sabía más a un hasta pronto.

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Fuente: Redacción

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